Ciudad de México, 3 de febrero del 2012
Qué tal.
Muy buenas tardes.
Amigas y amigos.
Doctor Jesús Ancer Rodríguez, Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Ingeniero Alejandro Rodríguez, Presidente del Club Tigres.
Estimado Ricardo Ferreti, Tuca.
Bienvenido, nuevamente. Ya le vamos a dar calendario a Tuca, aquí, en Los Pinos, o viajero frecuente.
Muy apreciables jugadores.
Personal técnico, administrativo del Club Tigres.
Muy estimados amigos.
Muy estimados aficionados, también, a los Tigres, aquí presentes.
Amigas y amigos de los medios:
Me da muchísimo gusto recibir al Campeón del Fútbol Mexicano, a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Y, desde luego, me congratulo mucho de poder tener esta reunión.
Quiero felicitarles muy, muy sinceramente, por el extraordinario esfuerzo y el gran, gran mérito, el gran campeonato que hicieron y que dejó gratamente asombrados, sorprendidos, no sólo a la muy leal, muy esforzada, muy sacrificada afición de los Tigres, que caminó en el desierto casi 30 años.
No en el desierto, pero sí le costó largo la espera y, sin embargo, estuvo ahí siempre presente, al pie del cañón y que creo que tienen muy merecidamente al equipo campeón.
Y, como dijo el ingeniero Rodríguez, un equipo que tiene grandes, grandes luminarias del fútbol y que decía, no sólo asombró a la afición de Tigres merecidamente, sino una buena parte de la afición mexicana, que vio a un equipo verdaderamente diferente en las últimas temporadas y, particularmente, en esta en que se han coronado campeones.
Es asombroso cómo se ha esmerado el Tigres, y cómo han convertido al equipo en un verdadero trabuco. El tener la mejor defensiva, es decir, todos los partidos.
Ya no sé de cuántos partidos sean los campeonatos actuales.
17 partidos. Tener sólo 13 goles, tengo entendido. Nueve en lo regular y, luego en la Liguilla, me comentaron, 13. En fin. Total, que muy poquitos goles. Muy poquitos goles, francamente.
Y habla de un extraordinario liderazgo en el terreno de los Tigres. Impusieron su ley. Qué duda cabe.
Y ahí están, desde luego, Lucas Lobos que, además, te agradezco, Lucas, por tus palabras. Bienvenido, y gracias por lo que dices de los mexicanos.
Efectivamente, México tiene un especial cariño por todos. Somos un país que nos gusta recibir a la gente, que queremos a la gente que nos visita, que nos honra que venga gente a México a trabajar, a visitarnos, a convivir, a integrar la familia, etcétera.
Así que, a ti, y a todos los que vienen, bienvenidos.
También, me da mucho gusto que alguien que vino, también, a México, como Lucas, ahora es mexicano, que es Damián, Damián Álvarez.
Dónde está.
Damián, bienvenido.
Me da muchísimo gusto que ahora sea parte, también, de lo que somos México. Todos ellos lo son.
Me da gusto, además, porque Tigres se fue integrando con mucho esfuerzo. A mí, personalmente, me dio gusto, además, la noticia de que alguien a quien admiramos, a quien queremos, a quien es símbolo del esfuerzo y del talento mexicano, que además, es casi michoacano, porque nació a unos cuantos metros, yo creo, de Michoacán.
Nació en Jalisco, en Ocotlán, pero como es Carlos Salcido, finalmente. Dónde está Carlos. El gran Salcido, haya regresado de Europa, y haya regresado, además, a ser campeón con el Tigres, y a ser, además, el mejor defensa. En fin.
Este equipo habla de emblemas de campeonato.
Aparte de Salcido, está Torres Nilo, también, integrantes de la Selección Nacional; está también Israel, con quien hablamos hace un ratito; está Anaya, también, Ayala, perdón; Hugo. Y habla de la fuerza que tiene el Equipo Universitario de Nuevo León, o los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Hay algo que quiero subrayar, amigas y amigos, dos cosas fundamentalmente:
Uno. Que esta organización, con el soporte que ha tenido de otra gran empresa mexicana como es CEMEX, efectivamente, ha podido constituir un caso de éxito muy notable, un equipo que había sufrido mucho en los campeonatos en la Primera División, que había quedado muy cerca; en algunos casos, del campeonato, pero que tuvieron que pasar tres décadas para poder tener el torneo, el campeonato en sus manos, tuvo, verdaderamente, una reorganización y una estrategia que es de destacarse.
Y que refleja para mí el espíritu de competencia, el espíritu de ganador que debe prevalecer en cualquier equipo que se proponga, verdaderamente, el triunfo.
Parte de eso, precisamente, de estos grandes logros de Tigres, es lo que implican todos los valores del deporte: de esfuerzo, de constancia, de trabajo en equipo.
Y aquí contaron todos, los jugadores, que como se ha dicho y se ve, son de los mejores. Ha contado el técnico, el Tuca Ferreti, que sabemos de su gran calidad como futbolista y ahora como técnico, demostrado ya en varios campeonatos nacionales.
No ha pasado desapercibido para nadie lo complejo que fue para el propio Tuca todo este proceso, las controversias en la opinión pública, los dichos, las cosas, todo, creo que forma parte de ingredientes que le dieron mucho sabor a este campeonato, y qué bueno que sea así. Qué bueno que el esfuerzo de El Tuca se corone con el Campeonato del Tigres.
Pero, también habla de otra cosa que es, lo que quiero comentar para finalizar. Habla del espíritu de Monterrey, si me permiten la expresión.
Una ciudad, un pueblo que ha sufrido, ha sufrido mucho últimamente, ha sufrido por una delincuencia sin escrúpulos, por la debilidad que se fue acumulando durante muchos años, décadas, quizá, de las instituciones encargadas de seguridad y justicia allá, por muchas cosas, pero que ahora está retomando, con mucha gallardía, pienso yo, mucho valor por parte de su gente, el camino.
Y este triunfo de Tigres viene a ser, pienso yo, un merecido y un justo reconocimiento, al valor, a la entrega, a la pasión, al espíritu de trabajo y al espíritu de responsabilidad de los regiomontanos y, en particular, de los estudiantes y de los universitarios de Nuevo León.
A mí me alegra que una ciudad a la que quiero entrañablemente, un estado querido para todos como es Nuevo León, en un momento de dificultad, de apremio y de desafío, haya un equipo con tal tradición y con tal identidad como el Tigres que le dé el campeonato a Monterrey, que le dé el campeonato al Estado de Nuevo León.
Porque ha llenado, estoy seguro, el corazón de miles y miles de nuevoleoneses, de millones, estoy seguro, de orgullo, de alegría, de felicidad y esa es una parte muy, muy importante para salir adelante; el tener el ánimo, el tener la fuerza y el tener la determinación para salir adelante.
Y lo mismo digo de un equipo de fútbol que se propone ser campeón, que de un país que se propone salir adelante o de una ciudad que se propone salir adelante y superar sus problemas.
Y por otra parte, es un ejemplo fundamental para reconstruir el tejido social de Nuevo León y de Monterrey, del país diría yo.
Reconstruirlo cómo. En este caso, entre muchas cosas que hay que hacer, como dar oportunidades educativas como las da la Universidad Autónoma de Nuevo León, para miles y miles de jóvenes. La oportunidad de ser un brillante ingeniero, de salir adelante, abogado, etcétera.
A través de oportunidades de salud. La clave también está en oportunidades de deporte, y un equipo campeón como el Tigres es un equipo que alienta a practicar deporte, a practicar el fútbol o a practicar el deporte que sea de preferencia.
Así que bienvenidos, nuevamente.
Les agradezco mucho la visita.
Señor Rector.
Señor Presidente.
Señor Entrenador.
Señor Capitán.
A todos ustedes muchachos, muchas felicidades.
Que sigan los éxitos, que siga siendo el Tigres ese gran equipo que nos han demostrado que es, pero sobre todo, que para el bien de Monterrey y para el bien de Nuevo León, siga habiendo para esa gran afición, motivos de orgullo y de alegría que le retribuyan a esa gran sociedad, parte de lo mucho que ha sufrido y que estamos seguros, muy pronto, dejará de estar en esas condiciones tan difíciles en la medida en que perseveren los esfuerzos de sociedad y de Gobierno, de trabajar de la mano para superar estos problemas.
Así que, felicidades nuevamente, y que sigan los éxitos con el Tigres.
Muchas gracias.