Hace casi tres años iniciamos en el Gobierno del Presidente Felipe Calderón -a través de la Secretaría de Agricultura Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA)- un programa para fortalecer la seguridad alimentaria de las comunidades de alta y muy alta marginación en el sector rural. El objetivo era, y sigue siendo, desarrollar las capacidades de la población y, con un pequeño impulso, mejorar sus condiciones de vida y alimentación.
Junto con la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), arrancamos el Proyecto Especial de Seguridad Alimentaria (PESA). Para el 2007 este programa obtuvo el carácter de transversal y al año siguiente se le asignó un presupuesto por 587 millones de pesos.
Para 2012 el presupuesto del PESA creció a dos mil 628 millones de pesos, con lo que se tiene programado atender a 200 mil familias, desarrollar 280 mil proyectos productivos y construir 250 obras para la captación y almacenamiento de agua.
Este programa opera en 16 entidades federativas, de las cuales nueve son catalogadas con sequía, por lo que en estos estados se aplicará más del 41 por ciento de los recursos de este Programa.
El PESA se activa en tres fases:
Con este programa promovemos la construcción de estufas ahorradoras de leña, silos domésticos para granos de autoconsumo y cisternas para acopio de agua de uso doméstico; el desarrollo de proyectos para el cultivo de alimentos de autoconsumo, y la conformación de proyectos colectivos para la producción de alimentos y la venta de excedentes.
De acuerdo con una evaluación de la propia FAO, el ingreso familiar en las comunidades PESA se incrementó en 38 por ciento y se observó un mejoramiento en la nutrición familiar.
“El Potrero”: un caso de éxito del PESA. Un ejemplo del éxito de este programa es la comunidad indígena Otomí “El Potrero”, ubicada en el municipio de El Cardonal, Hidalgo, donde los habitantes dejaron de caminar por horas en busca de agua para su consumo.
En esta comunidad se construyó una cisterna de ferrocemento y una olla de agua con capacidad para dos mil 974 metros cúbicos.
Con estas obras, realizadas con asistencia técnica y recursos del PESA, un centenar de familias de su comunidad cuentan con el vital líquido para su consumo y para abastecer más de 30 hectáreas de cultivos.
Además, se les diseñó la plantación de duraznos por medio del Sistema Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF) que consiste en sembrar el 70 por ciento de la superficie con maíz y frijol y el resto con frutales, lo cual les permite tener agua y alimento para su autoconsumo y los excedentes son comercializados en el mercado local.
Entre los resultados que obtuvimos en 2010, destaca el ahorro de 203 mil 25 metros cúbicos de madera (50 por ciento menos del consumo habitual), almacenamiento de agua en los hogares en 463 mil 632 metros cúbicos y la producción de más de 14 mil toneladas de hortalizas, siete mil 511 toneladas de huevo, seis mil 828 toneladas de carne y 12 mil 606 mil toneladas de granos.
El PESA ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, y es uno de los programas más representativos de la SAGARPA. La FAO ha replicado este esquema en países de Centro y Sudamérica, y se evalúa iniciar su implementación en otras naciones que presenten problemas de seguridad alimentaria.
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