El aseguramiento catastrófico
Uno de los instrumentos de política pública más valiosos en la última década para hacer frente a fenómenos como la sequía que aqueja a 19 entidades de México, y en el cual mantenemos un liderazgo internacional, es el aseguramiento catastrófico (seguros contra desastres naturales).
En 2003, el aseguramiento catastrófico inició con una cobertura de apenas 95 mil hectáreas de cultivos y que en 2012 busca llegar a los 10 millones de hectáreas con la colaboración de los gobiernos estatales. En el caso de la ganadería, en 2006 se inició con 261 mil unidades animal y para el 2012 la meta es llegar a casi seis millones.
Al arranque de la actual Administración los recursos públicos destinados al manejo de riesgos propios de la agricultura, climáticos, de mercado y sanitarios eran ocho mil 800 millones de pesos, un 15.5 por ciento del total del presupuesto de la Secretaría; en 2011 fueron del orden de 18 mil 760 millones de pesos, más del 25 por ciento de dicho presupuesto.
En cuanto a sistemas de monitoreo y predicción hoy disponemos de un Laboratorio Nacional de Modelaje y Sensores Remotos del INIFAP, ubicado en Aguascalientes, el cual sirve para pronósticos de lluvia y temperatura, predicción de cosechas, análisis de impacto en cultivos, análisis de desastres naturales bajo cambio climático y pronósticos estacionales de lluvia por cultivo.
Modernización Sustentable de Agricultura Tradicional (MASAGRO)
Con base en lo que expertos han venido marcando para desarrollar esquemas de agricultura de conservación, México se ha colocado a la delantera con la iniciativa más importante de las últimas décadas en materia de seguridad alimentaria: el MASAGRO.
Este programa, orientado a incrementar la producción y productividad de maíz y trigo, representa una nueva visión de la agricultura, pues está enfocado a la modernización sustentable de las prácticas agrícolas que realizan los pequeños productores mexicanos.
Programa de Producción Pecuaria Sustentable y Ordenamiento Ganadero y Apícola (PROGAN)
El PROGAN, por su parte, es otro programa dirigido a la conservación de recursos naturales y que beneficia directamente a casi 500 mil ganaderos que realizan su trabajo en 375 mil unidades de producción pecuaria. Bajo este esquema, se efectúan actividades para el cuidado y conservación de agostaderos en casi 59 millones de hectáreas.
Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA)
Además, desde el año 2002 se encuentra en operación una iniciativa de la FAO y SAGARPA y que contribuye al desarrollo de la agricultura familiar en localidades de alta y muy alta marginación. En esta administración el Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA) inició con un presupuesto de 561 millones de pesos, pero en 2012 alcanzará los dos mil 628 millones de pesos, apoyando 280 mil proyectos para cerca de 200 mil familias ubicadas en mil municipios de alta y muy alta marginación.
Este programa atiende hoy a nueve de los 19 estados que hoy resienten los efectos de la sequía, con obras que incluyen almacenamiento de agua y producción de alimentos para autoconsumo.
Comisión Nacional de Zonas Áridas
También disponemos desde el año 2004, con la Comisión Nacional de las Zonas Áridas (CONAZA), la cual promover el desarrollo de las zonas áridas y marginadas del país.
Ante las primeras evidencias de una sequía prolongada en los estados de Zacatecas, Chihuahua, Sonora, Tamaulipas, Coahuila y San Luis Potosí, en el primer trimestre de 2011, la CONAZA arrancó el Proyecto de Desarrollo de Zonas Áridas (PRODEZA) con obras de revegetación de tierras para pastoreo y de captación de agua en pequeñas obras hidráulicas.
Hoy, ante la temporada de estiaje, es necesario profundizar las medidas que nos ayuden a atender y a proteger a la población más vulnerable, adoptar medidas que salvaguarden su capacidad productiva y garantizar el abasto de alimentos a la población.
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