La fuerte inversión en infraestructura educativa que ha emprendido el Gobierno del Presidente Felipe Calderón ha sido uno de los factores clave que han contribuido a los importantes avances en cobertura de educación en los diferentes niveles de enseñanza, en el mejoramiento de la calidad educativa y en la reducción paulatina del analfabetismo:
A este esfuerzo se ha sumado el mayor impulso a la calidad educativa que se ha emprendido en la historia de la educación pública mexicana, haciendo de la evaluación una cultura cotidiana en todos los niveles educativos, pues sólo evaluándonos podemos saber en qué vamos bien y qué debemos modificar o aún cambiar.
Sabemos que no basta con ampliar la cobertura y con apuntalar la calidad para asegurar un mejor futuro para nuestros niños y jóvenes. Es esencial fortalecer la equidad educativa, es decir, ampliar las oportunidades de formación al mayor número posible de niños, niñas y jóvenes, de todos los rincones de nuestro país. Ampliar oportunidades significa, entre otras cosas, contar con mecanismos que apoyen la retención de los estudiantes en la escuela. No queremos que nadie abandone la escuela por causas económicas. Lograr este objetivo es una de las prioridades del Gobierno del Presidente Calderón, pues con mayores oportunidades para que nuestros jóvenes tengan un mejor futuro, cerramos espacios a la criminalidad.