Conoce los 10 puntos que propone el Presidente para transformar a México de fondo
“En esencia, lo que propongo es pasar de la lógica de los cambios posibles, limitados siempre por los cálculos políticos de los actores, a la lógica de los cambios de fondo, que nos permitan romper las inercias y construir, en verdad, nuestro futuro.” Presidente Felipe Calderón Conoce los 10 puntos que propone el Presidente para transformar a México de fondo 1. Combate a la pobreza 2. Cobertura Universal de Salud 3. Educación de Calidad 4. Austeridad y Finanzas Públicas 5. Reforma Económica 6. Reforma en Telecomunicación 7. Reforma Laboral 8. Reforma regulatoria de Acuerdos o Reglamentos 9. Combate al crimen 10. Reforma Política 1. Combatir a la pobreza para frenar su crecimiento. Concentrar la fuerza y los recursos del Estado mexicano en un esfuerzo de todos por frenar el crecimiento de la pobreza, por mitigar los impactos negativos que la crisis alimentaria y económica mundial han dejado en nuestra población de menores ingresos. El Presidente Calderón propondrá al Congreso de la Unión un programa que no sólo no reduzca el gasto orientado a combatir la pobreza, sino que lo fortalezca y blinde para evitar cualquier abuso o desvío en cualquier orden de Gobierno y lo dirija precisa y especialmente a aquellas familias que de acuerdo con la definición de pobreza alimentaria, no les alcanza incluso para el sustento diario. 2. Alcanzar la Cobertura Universal de Salud como un legado del Bicentenario. México puede y debe alcanzar en esta Administración la Cobertura Universal de Salud. Uno de los signos más injustos y más distintivos de la pobreza ha sido que muchos mexicanos no hayan contado en nuestra historia con médico, medicinas a su alcance, en un momento de sufrimiento y de enfermedad. Hoy tenemos la inigualable oportunidad de lograr que haya médico, medicinas y tratamiento para cualquier mexicana o mexicano que lo necesite, independientemente de su condición social. Sabemos que se puede y que lo vamos a lograr si hay la voluntad política para jerarquizar estas prioridades. 3. Educación de calidad que promueva al ser humano a plenitud. Lograr una educación de calidad y que verdaderamente promueva al ser humano a plenitud. Una educación que prepare a nuestros jóvenes para un mundo que compite ferozmente, que haga que México supere el marasmo de los intereses y construya a través de la educación de calidad, una puerta grande para salir de la pobreza. Que sea la educación sinónimo de orgullo, de fortaleza y de oportunidad para construir un futuro de prosperidad al que aspiramos. 4. Austeridad y reforma de las finanzas públicas para hacer más con menos. El Gobierno Federal hará un extraordinario esfuerzo de austeridad y racionalización de la Administración Pública, jerarquizando las prioridades a partir de los gastos imprescindibles y eliminando todos aquellos programas y rubros que no contribuyan de manera decidida a alcanzar los objetivos mencionados. El Presidente enviara a la consideración del Congreso de la Unión una reforma que permita jerarquizar y reducir el costo administrativo del Gobierno Federal con criterios de eficiencia, transparencia y austeridad. Esta Reforma de las Finanzas Públicas tiene como segundo componente el fortalecimiento de los ingresos públicos. Debemos alcanzar acuerdos de fondo que nos permitan simplificar los trámites fiscales, reducir la evasión e incrementar la recaudación, aumentando la base gravable bajo el compromiso de todas las partes, en el sentido de que todo incremento en los ingresos públicos deberá estar encaminado a cubrir las prioridades en materia social. 5. Reforma económica que permita un País más competitivo. El Presidente Calderón propone una Reforma Económica de fondo que transforme nuestra economía para hacerla más competitiva y que permita de manera sostenida acelerar su crecimiento y la generación de empleo. Debemos emprender nuevas reformas en las empresas públicas del sector energético que permitan una racionalización de su administración y operación, el rescate de su misión histórica (brindar a los mexicanos energéticos de calidad a precios competitivos y traducir en ingresos públicos la riqueza nacional que poseemos), eliminar privilegios, terminar con la opacidad y la corrupción, y orientar su desempeño al servicio público. La Reforma Energética aprobada el año pasado permite claramente iniciar el proceso de recomposición de PEMEX, pero el agotamiento de los recursos y de las reservas de petróleo, nos obliga a ir más a fondo y mucho más rápido. Es necesario avanzar en reformas de segunda generación para fortalecer y recuperar la capacidad productiva de largo plazo de nuestra industria petrolera, para que el sector retome su papel como palanca del crecimiento, desarrollo y empleo. 6. Reforma en telecomunicación que promueva una conversión a tecnologías más avanzadas. México requiere que este sector realmente responda a las necesidades del desarrollo, que garantice una mayor cobertura de los servicios, convergencia de las tecnologías disponibles y la competencia entre los actores. Que sea precisamente México, un país donde el mayor número de sus habitantes pueda acceder a la telefonía, internet, radio, televisión y a todos los servicios de telecomunicaciones en un ambiente de verdadera competencia con servicios de calidad y a precios accesibles. 7. Reforma laboral que incremente la productividad con pleno respeto a la autonomía sindical. Enfrentar la adversidad económica no hubiese sido posible sin la responsabilidad de los actores en el mundo laboral; ahora, es importante plantearnos una transformación del sector con el objetivo específico de que facilite el acceso de millones de mujeres y de jóvenes a la a la vida económica y a un ingreso digno. Una reforma que incremente la productividad y que lo haga con pleno respeto a la autonomía sindical, al derecho de huelga y a la contratación colectiva, que fortalezca la rendición de cuentas y los derechos de los trabajadores. 8. Reforma regulatoria para derogar acuerdos o reglamentos que no estén justificados. En el curso del próximo año debemos lograr el objetivo de contar con una regulación base cero para el Gobierno Federal, un proceso que nos permita derogar todos aquellos acuerdos, oficios, decretos o reglamentos cuya necesidad no quede clara y plenamente justificada. Se trata de facilitar la vida de los ciudadanos, de simplificar todos los trámites, de acercar el Gobierno a las necesidades de la gente y promover una nueva cultura de eficiencia en el servicio público. 9. Combate al crimen por la seguridad de los ciudadanos. El Estado de Derecho es indispensable por ser un factor sustancial para la competitividad, la equidad y la eficiencia. La certidumbre jurídica es una palanca poderosa e indispensable para el desarrollo. Debemos profundizar y ampliar la lucha frontal contra la delincuencia, por la seguridad de los ciudadanos Es necesario fortalecer la autoridad de las instancias locales y acelerar el esfuerzo en todos los órdenes de Gobierno para contar con un sistema eficaz de cuerpos policíacos. Se debe discutir qué modelo de organización policial requiere México para hacer frente y derrotar a una criminalidad sin escrúpulos, además de mantener el esfuerzo de depuración y fortalecimiento de los cuerpos policíacos en todo el país. 10. Reforma política que permita una mejor relación entre los actores políticos. Las reformas políticas de las últimas dos décadas han abierto la puerta a la vida democrática de México además de permitir una mejor relación entre los actores políticos, para actuar y vivir en democracia. Pero no se han traducido aún en resolver los problemas de los ciudadanos o en garantizar mejores gobiernos, los ciudadanos no están satisfechos con la representación política y perciben una enorme brecha entre sus necesidades y la actuación de sus gobernantes, representantes y políticos. El Presidente propone una nueva revisión a fondo de las reglas electorales, a fin de que el ciudadano vea en las elecciones un instrumento efectivo de participación democrática. Además plantearnos seriamente, si nuestro sistema político permite verdaderamente, procesar conflictos y traducir en acciones públicas el mandato de los ciudadanos, para que la política se convierta en un instrumento de cambio al servicio de la sociedad, que el sistema político genere verdadera rendición de cuentas y acuerdos que permitan avanzar al país.