Inicio | Sala de Prensa del Gobierno Federal | El Presidente Calderón en la Ceremonia Conmemorativa del LXIX Aniversario de la Expropiación de la Industria Petrolera
Ixhuatlán del Sureste, Veracruz.

Gracias, muchísimas gracias amigas y amigos petroleros.
Licenciado Fidel Herrera Beltrán, Gobernador del Estado de Veracruz.
Ingeniero Rosario Santiago Ávalos, Presidente Municipal de Ixhuatlán del Sureste.
Señor Carlos Romero Deschamps, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.
Señoras y señores legisladores, estatales y federales de Veracruz.
Señoras y señores, presidentes municipales de todos los partidos políticos de la región.
Trabajadoras, trabajadores, ingenieros, servidores públicos de Petróleos Mexicanos, amigos todos.
Me da mucho gusto estar esta mañana de 18 de marzo aquí en una instalación de Petróleos Mexicanos en el sur de Veracruz.
Me da gusto estar aquí porque, y ya habrá oportunidad de comentarlo específicamente, tal y como me comprometí estamos apoyando firmemente el desarrollo del sureste, del sur de Veracruz, concretamente.
Este mismo mes de marzo han sido autorizados ya fondos de inversión en infraestructura a través del FINFRA, mediante el cual se van a detonar inversiones por más de tres mil millones de pesos en la región de Coatzacoalcos, que van a permitir potenciar la infraestructura en las comunicaciones sobre el Río Coatzacoalcos y vincular más cercanamente al sureste con el centro y norte del país.
Y por supuesto refrendar el compromiso de que hemos invertido y seguiremos invirtiendo, todo ello sin contar los miles de millones de pesos que ya hemos invertido y otros miles que invertiremos en la reconfiguración de la refinería de Minatitlán.
Señoras y señores:
Mil novecientos diecisiete, al término de nuestra Revolución y cuando el país definía los lineamientos de su futuro plasmados en la Carta Magna, el Constituyente estableció en el Artículo 27 de la misma, que corresponde a la Nación el dominio directo de los minerales o sustancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos constituyan depósitos, cuya naturaleza sea distinta de los componentes de los terrenos.
Se agregó específicamente en esa categoría al petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos.
Al término de la Revolución la reiterada negativa de las empresas extranjeras a explotar el petróleo conforme a la legislación mexicana y su renuencia contumaz para hacer el pago justo de los impuestos correspondientes incluso a nuestro país y a su Gobierno en una situación precaria.
En un día como hoy, el 18 de marzo de 1938, el Presidente Lázaro Cárdenas tuvo la visión de convertir una situación de presión y de clara desventaja para los intereses de México, en la oportunidad de abrirle a nuestro país nuevos caminos de desarrollo al decretar la expropiación petrolera.
En aquellas históricas jornadas, los mexicanos demostraron una vez más la unidad que caracteriza a nuestra sociedad en los momentos de prueba y de dificultad, al contribuir incluso con los propios bienes al pago de las indemnizaciones.
Claramente la historia ha dado la razón al Presidente Cárdenas, la expropiación petrolera nos permitió a los mexicanos tomar el control, no sólo de nuestro petróleo, sino de nuestro destino.
El petróleo es patrimonio de la Nación. Por historia y por derecho nos pertenece a todos; solamente los mexicanos habremos de decidir sobre su uso y su aprovechamiento, por eso PEMEX no se privatizará y seguirá siendo siempre de todos los mexicanos.
Es un día también para reconocer a los trabajadores petroleros.
En 1938 las empresas extranjeras desmantelaron las instalaciones, los técnicos se marcharon.
En esa hora crítica, los petroleros mexicanos pusieron todo su empeño, su talento y su experiencia para sacar adelante la producción y lograr que el país siguiera su marcha.
Hoy como ayer, quienes laboran afanosamente en PEMEX son una de las principales fuerzas de transformación del país.

Amigas y amigos petroleros:
Celebro que podamos realizar esta conmemoración además, a la boca de estas inmensas cavernas donde podemos almacenar el petróleo que producimos.
Ello, junto con algunas adquisiciones como la del Buque Yyum K'ak'náab, que significa Señor del Mar, una de las mayores inversiones navieras que ha realizado PEMEX, estaremos en posibilidad de evitar afectaciones en las ventas petroleras por interrupciones abruptas de la producción o por problemas de mercado que sean coyunturales.
Esto le permite a México reducir su vulnerabilidad ante cambios bruscos en los precios o en el consumo en el corto plazo.
Hay que decir que el Señor del Mar es el buque de mayor capacidad de mezclado en el mundo.
Entre los múltiples beneficios que ello nos brinda están los siguientes:
La posibilidad de obtener un mayor valor económico de la producción de crudos pesados del sureste y de la Sonda de Campeche.
También dotar de mayor flexibilidad operativa a las instalaciones de producción de la región.
Asimismo, la posibilidad de mezclar crudos de diferente calidad para obtener una mezcla enfocada al mercado de exportaciones.
Implica la posibilidad de realizar una mezcla de 600 mil barriles, aunque sean de diferentes tipos de crudo.
Y la posibilidad de almacenar 10 millones de barriles en estas cavernas y 2.2 millones más en el Señor del Mar, lo cual nos permite acumular una reserva de contingencia y amortiguamiento suficiente para siete días de producción y 14 días de consumo en el país.
Señoras y señores:
El gran general veracruzano Heriberto Jara señaló durante el debate del Artículo 27 Constitucional que la Patria no es lo que proporciona dolores, sino la que permite tener un pedazo de pan para comer, un pedazo de trapo con que cubrirse el cuerpo.
El petróleo nos ha ayudado a construir la Patria, a comer y a cubrirnos, a impulsar el progreso económico y social de la Nación.
Los ingresos del petróleo son fundamentales para financiar programas sociales, obras de infraestructura; sostienen a gobiernos municipales, estatales y al Federal; nos permiten la operación cotidiana del país.
Sin embargo, el petróleo no es infinito, me preocupa mucho el sincero y objetivo diagnóstico que ha realizado aquí el Director General de la empresa.
Me preocupa el hecho, por ejemplo, de que la relación de reservas probadas con respecto a la producción de crudo nos permita tener un horizonte de producción de tan sólo 9.3 años.
Pasivos de la empresa, contabilizarlos como lo ha hecho el director con casi un millón o más de un millón de millones de pesos, de los cuales casi la mitad son pasivos laborales, fundamentalmente pensiones.
Es preocupante que sea la primera vez que las reservas probadas de petróleo garanticen una producción petrolera por menos de 10 años.
Esto se debe, lo sabemos, a que durante décadas hemos extraído más petróleo del que hemos descubierto todos los días. Y a todos nos queda claro que debemos actuar ahora si queremos garantizar el futuro.
Para mi Administración sería fácil evadir ese desafío, seguir produciendo sin asegurar el petróleo para las futuras generaciones, pero no vamos a evadir el compromiso con los mexicanos del mañana.
Es urgente, lo sabemos, revertir esta tendencia, ser capaces de innovar, sin claudicar ni renunciar a los principios, ser capaces de asimilar y aprovechar la experiencia internacional con éxito, sin merma de nuestra soberanía.
Si no actuamos, y pronto para reponer las reservas, no podremos revertir la reducción en la producción en los últimos años y en muy poco tiempo nuestro país tendrá problemas graves, no sólo para financiar su desarrollo, sino que incluso en lugar de ser exportadores nos convirtamos en importadores netos de petróleo y sus derivados y refinados.
La falta de acciones necesarias para la modernización de PEMEX en el nuevo contexto global, ha impedido a la empresa desarrollar tecnología de punta, explorar nuevos yacimientos a la velocidad que se requiere y contar con una tasa adecuada de reposición de reservas.
Ha sido relativamente fácil también financiar a costa de los ingresos que PEMEX produce cualquier tipo de proyectos y pensar y esto va en términos políticos por todos los actores que incidimos en las decisiones de la Nación, pensar menos en el futuro de la propia empresa.
Al mismo tiempo, también enfrentamos el imperativo de contar con energéticos y con combustibles de calidad y a precios razonables para los propios consumidores mexicanos y para la industria nacional.
Reducir así el costo de nuestro aparato productivo y con ello elevar la competitividad de México en el mundo, y generar los empleos que necesitamos los mexicanos.
Permanecer inmóviles traerá costos irreversibles para la Nación, en particular mientras otros países avanzan aceleradamente.
De nada nos sirve que el petróleo sea nuestro si en el mediano plazo ya no podemos aprovecharlo.
La modernización de México necesariamente pasa por la modernización de Petróleos Mexicanos.
Tenemos por delante, cuando menos, seis retos importantes para colocar a PEMEX en el camino de su fortalecimiento.
El primero. Es asegurar la equidad intergeneracional, es decir, asegurar el petróleo no sólo para nosotros, sino también para los mexicanos del mañana, no sólo para esta generación, sino para las futuras generaciones.
Nuestro deber es invertir más en exploración, mejorar la tasa de restitución de reservas hasta que lleguemos a la meta de que cada barril de petróleo que produzcamos sea sustituido ese mismo día por un nuevo barril de petróleo en nuestras reservas probadas.
Debemos evitar que la producción de hoy se haga sin la exploración debida, porque eso pone en riesgo la viabilidad energética de México para el futuro.
Invertir en exploración es fundamental, no sólo para tener nuevos yacimientos, sino también para incrementar nuestra producción de gas natural, y también hay que decirlo que por otra parte el esfuerzo realizado también comienza a mostrar sus frutos.
Por ejemplo, como resultado de la intensa actividad exploratoria, durante el pasado mes de enero Petróleos Mexicanos alcanzó el volumen de producción de gas natural más alto de su historia al llegar a un promedio diario de cinco mil 736 millones de pies cúbicos, 13.3 por ciento superior al de enero del año 2006.
Por eso felicito a los trabajadores y a los ingenieros de Petróleos Mexicanos por lograr esa meta.
Esto nos pone en el camino para incrementar la producción de gas en los próximos años. Ya lo sabemos amigos que no es suficiente, no deja de ser una triste paradoja que tengamos tantos recursos naturales y de hidrocarburos y que México esté importando la quinta parte del gas natural que consume y una parte cada vez mayor de las gasolinas que se utilizan en México.
Necesitamos invertir, invertir seriamente en exploración y revertir también esta situación.
El segundo reto es tener acceso a la tecnología y a la estructura financiera que nos permita descubrir y explotar nuestras reservas del futuro, que la mayoría se encuentran fundamentalmente en aguas profundas o en campos terrestres de muy difícil explotación.
Esto requiere potenciar las capacidades tecnológicas, operativas y financieras de Petróleos Mexicanos. Un mecanismo para lograrlo, entre otros, es el forjar acuerdos estratégicos con quienes disponen de la tecnología de vanguardia que PEMEX necesita.
Acuerdos de colaboración tecnológica como el que tiene, por ejemplo, Petróleos Mexicanos con PETROBRAS, la empresa del Gobierno brasileño, permitirán el desarrollo de proyectos y el intercambio de conocimientos en el área de geociencia, ingeniería petrolera, incluyendo el desarrollo conceptual de campos en aguas profundas.
El tercer reto es establecer una operación más eficiente de Petróleos Mexicanos. Una condición para lograrlo es contar con un esquema institucional que le permita actuar con flexibilidad empresarial o corporativa a fin de aumentar la productividad del capital y del trabajo en PEMEX, reducir los costos de operación, mejorar su desempeño y cerrar las brechas operativas respecto a las empresas líderes a nivel mundial, generar ahorros que liberen recursos para objetivos estratégicos y maximizar la rentabilidad de las inversiones en la industria petrolera en beneficio de los mexicanos.
Más autonomía para PEMEX sí, pero que vaya ésta acompañada de más eficiencia y de más transparencia.
El cuarto reto es propiciar las condiciones para elevar nuestra producción en refinación y en petroquímica, a fin de producir insumos energéticos suficientes y de calidad para atender la demanda nacional a precios competitivos.
Necesitamos no sólo producir petróleo hasta exportarlo, sino también producir gasolina y petroquímicos, y reducir, y eventualmente terminar con la dependencia del extranjero que tiene nuestro país, a través de la importación de petrolíferos y petroquímicos.
Por eso seguiremos invirtiendo más en esas áreas y buscaremos esquemas que permitan multiplicar el esfuerzo financiero que realiza la empresa y el de los trabajadores.
Con ello queremos elevar la competitividad en nuestra economía, generar los empleos de calidad que todos requerimos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
El quinto reto es promover una operación más transparente de Petróleos Mexicanos.
El pasado 13 de febrero, anuncié el fortalecimiento de los Órganos Internos de Control y la puesta en marcha de auditorías financieras, presupuestales y de desempeño, así como la conformación de Comités de Auditoría Interna en PEMEX y a la Comisión de Electricidad. Pero necesitamos ir mucho más allá.
Los mexicanos que son los verdaderos dueños de la empresa y del petróleo, tienen derecho a saber cómo ingresa y en qué se gasta hasta el último peso que produce nuestro petróleo; sea que se destine al gasto público o a la propia inversión en la empresa.
Y aquí tenemos que asumir un compromiso compartido, el compromiso de todos de cerrarle las puertas a la corrupción, cero corrupción en Petróleos Mexicanos es la demanda de México.
Y aquí necesitamos el apoyo de los trabajadores, que cerremos filas para poder no sólo hacer eficiente a la empresa, sino evitar que lo que debe ser para todos se quede para unos cuantos.
El sexto reto es garantizar el compromiso de la empresa con el desarrollo sustentable y el medio ambiente.
Lamentablemente Veracruz, como pocos estados, han sufrido afectaciones tanto por la actividad, como por accidentes ocasionados en las instalaciones de nuestra empresa y en sus ductos, la mayoría de ellos por la obsolescencia que presenta ya el sistema de ductos de Petróleos Mexicanos.
PEMEX debe ser, lo ha sido y deber ser, motivo de orgullo y no motivo de hechos lamentables que pueden evitarse.
Por ello necesitamos un esfuerzo para mejorar el mantenimiento de las instalaciones, los proyectos de exploración y producción que se llevarán a cabo en Veracruz y en todo el país. Los próximos años deberán comprender acciones para asegurar la conservación del medio ambiente y el desarrollo de las comunidades aledañas a PEMEX.
Asimismo, continuar esfuerzos específicos de la empresa para mejorar el ambiente como, por ejemplo, el esfuerzo que PEMEX realiza para distribuir gasolina Premium ultrabaja en azufre, con tecnologías de este tipo México se puede incorporar a la tendencia mundial para mejorar la calidad del aire y evitar el daño constante a la salud de los mexicanos y en especial de las niñas y los niños de México.
La adopción de este tipo de gasolinas, además, es un paso para disminuir los efectos, los gases de efecto invernadero, como lo es también el acuerdo para la compra-venta de certificados de reducción de emisiones de gases con efecto invernadero entre PEMEX y la compañía noruega Statoil, en concordancia con el Protocolo de Kioto.
Queremos colocar a PEMEX dentro de las empresas petroleras que realizan acciones efectivas para garantizar una vida sana y sustentable a los mexicanos por venir.

Amigas y amigos petroleros, señoras y señores funcionarios, señoras y señores:
Hemos mostrado los mexicanos, en diversas circunstancias, como aún ante la adversidad es posible construir las bases de un México mejor, debemos alzar la mirada y trabajar sin descanso para dar cauce al México que queremos, un México más próspero y más generoso.
Por ello sé que gobernar es actuar, que gobernar es decidir, que gobernar es optar, cada minuto cuenta y cada minuto cuenta para los mexicanos que lo necesitan.
Yo le instruyo a la Secretaria de Energía y al Director de Petróleos Mexicanos, a que tomen todas las medidas que sean necesarias para mejorar la eficiencia en la operación de la empresa, para que realicen los esfuerzos requeridos que nos permitan elevar la tasa de reposición de reservas, cumpliendo estrictamente con su obligación en materia de transparencia y rendición de cuentas.
A ustedes, los trabajadores petroleros, los convoco a contribuir con su apoyo en la construcción de una renovada relación laboral, que permita mejorar la eficiencia de la empresa, que respete, desde luego, los derechos de los trabajadores, pero que considere como fundamental el engrandecimiento de PEMEX y del país.
Invito al Congreso de la Unión, así como a todas las fuerzas políticas del país, a sumarse a este esfuerzo impulsando los cambios normativos y regulatorios que permitan el desarrollo sustentable de la industria energética nacional.
Queremos que PEMEX nos dure para el futuro, que PEMEX sea una empresa que saque adelante a México y no sólo en el siglo XX, sino en el siglo XXI.
Por eso convoco a que en el Congreso, en el Gobierno, en la empresa, en el sindicato, en la sociedad civil; realicemos un diagnóstico honesto de la situación de Petróleos Mexicanos.
Un diagnóstico que podamos compartir más allá de los prejuicios partidarios, y que con la misma honestidad y objetividad valoremos todas las alternativas posibles para que PEMEX pueda salir adelante y enfrentar con éxito los desafíos que he mencionado.
Hay que partir de la premisa de que en la solución de los problemas de PEMEX todos los que hemos sido beneficiados por PEMEX tenemos que poner alto.
Tenemos que hacerlo los contribuyentes a través de cambios fiscales que reduzcan nuestra dependencia del petróleo y de la empresa, tiene que hacerlo el Gobierno y la Administración para ser más eficientes.
Tienen que hacerlo los trabajadores, el sindicato y a final de cuentas todos los mexicanos que durante 69 años nos hemos visto altamente beneficiados por esta empresa.
Debemos poner fin a cualquier desconfianza y obstáculo que nos impida alcanzar nuestro objetivo común, el beneficio de PEMEX no es otra cosa que el beneficio de México.
Es el momento de actuar con patriotismo y con sentido de corresponsabilidad, a punto de celebrar 70 años de Petróleos Mexicanos como empresa, que como decía su propia publicidad, sólo puede ser de todos, los mexicanos de hoy debemos estar a la altura del desafío.
Que este 18 de marzo sea el inicio de una nueva etapa de colaboración, de análisis, de diálogo y de búsqueda de alternativas para resolver de fondo la problemática de Petróleos Mexicanos.
En ello el Presidente, la empresa, los trabajadores, el Congreso, todos, todos tenemos mucho que hacer y todos tenemos una parte que aportar en la solución de tan grandes desafíos.
Y sé que juntos los enfrentaremos y juntos los superaremos con éxito en beneficio de México.
Felicidades a todos y muchísimas gracias.
Última modificación:
Martes, 20 de Marzo de 2007 a las 18:06 por José Antonio Monterrosas Figueiras.