Inicio | Sala de Prensa del Gobierno Federal | El Presidente Calderón en la Entrega del Premio INAP 2005 y 2006
Ciudad de México, Residencia Oficial.

Muy buenas tardes amigas y amigos.
Doctor Alejandro Carrillo Castro, Presidente del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Administración Pública.
Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Gobernador del Estado de México, bienvenido.
Licenciado José Castelazo de los Ángeles, Presidente Electo del INAP.
Distinguidos miembros del Consejo Directivo.
Académicos galardonados, profesores, estudiantes, servidores públicos, señoras y señores:
Me alegra mucho el estar reunido esta tarde con académicos, con especialistas, con servidores o exservidores públicos del país.
Y quiero comenzar precisamente compartiendo con ustedes una noticia que estoy seguro nos enorgullece a todos los que tenemos vocación académica o de servicio o por ambas, la tarea de analizar o ejercer la administración pública en el país.
Concretamente hoy, esta mañana, se abrió finalmente el canal que permite liberar el cauce del Río Grijalva en el Estado de Chipas.
Durante 38 días un equipo interdisciplinario encabezado por los mejores ingenieros del país estuvo trabajando en esta gran obra que implicó la remoción de más de un millón 200 mil metros cúbicos de material en un tiempo récord.
La obra fue un verdadero desafío para la administración pública, un caso específicamente de cómo superar una adversidad, cómo canalizar recursos públicos, cómo hacer eficiente la cooperación con el sector privado, cómo aplicar la técnica a la resolución de un problema, cuyas consecuencias hubieran sido indescriptibles.
Se dice fácil, pero para darnos una idea de la magnitud de la obra, baste señalar que la profundidad del canal, 40 metros, equivale a la altura de un edificio de 14 pisos a lo largo de más de medio kilómetro en el cauce del río.
Y que la cantidad de tierra removida en unas cuantas semanas es más del 12 por ciento de la cantidad de tierra que se removió durante cinco años para construir la Presa El Cajón.
Esta obra es un logro indiscutible de la ingeniería mexicana, yo felicito sinceramente a los servidores públicos, a los trabajadores, a los directivos, tanto de la Comisión Nacional del Agua, como de la Comisión Federal de Electricidad y a muchos más servidores públicos del Gobierno Federal y de otros gobiernos, porque su trabajo decidido día y noche durante varias semanas permitió culminar el día de hoy esta proeza tan singular.

En esta obra estuvieron trabajando durante las 24 horas en dos turnos de 12 horas cada uno: 750 trabajadores, 105 máquinas pesadas, cinco helicópteros, nueve lanchas, tres barcazas y casi 100 vehículos de apoyo.
En el canal que se abrió el día de hoy están pasando 60 metros cúbicos por segundo de agua que equivale al consumo total de la Ciudad de México.
En las próximas semanas, el agua que pase por el canal subirá de 60 a 400 metros cúbicos por segundo para llegar hasta a mil metros cúbicos por segundo.
Gracias a este esfuerzo colectivo se logró evitar una tragedia de proporciones incalculables y proteger la vida de decenas, quizá de cientos, de miles de personas que viven a lo largo del cauce de los ríos Grijalva, Carrizal, Samaria, sin contar, desde luego, a las familias que viven en la ciudad de Villahermosa.
Esto fue posible gracias a que hubo estudios técnicos precisos que permitieron que esta obra se realizara con las mayores condiciones de seguridad, certeza y eficacia.
Aún no debe, no puede retirarse el estado de alerta en Tabasco, pero afortunadamente los resultados observados desde la apertura del canal y hasta este momento son verdaderamente alentadores.
He instruido a las dependencias correspondientes a mantener una estrecha vigilancia y a cuidar en todo momento, que se observe el comportamiento a lo largo del canal, es posible que se puedan presentar deslaves, pero se tienen previstas las maniobras necesarias para resolver cualquier contingencia.
Asimismo, se continuará atendiendo las medidas de protección civil que se requieren para garantizar la seguridad de las personas, y aquellas cuyas viviendas se ubican en las zonas de más alto riesgo se encuentran, desde hace ya varios días, en refugios y en albergues seguros que evitarían cualquier hecho que lamentar.
Yo agradezco y reconozco a los tabasqueños y a los chiapanecos y lo hago desde aquí, desde esta casa de todos los mexicanos, donde son ustedes bienvenidos, por la paciencia y por la entereza con la que han enfrentado momentos difíciles.
Mi Gobierno seguirá estando a su lado hasta que la situación vuelva a la normalidad, como nos comprometimos en un principio.
Como lo he señalado y lo reitero, hago un reconocimiento especial a todas las personas que laboraron día y noche en la obra: a ingenieros, a trabajadores, a integrantes de las Fuerzas Armadas, tanto del Ejército como de la Marina, al personal de apoyo que son un ejemplo de lo que debe ser la esencia del servicio público, trabajo en equipo, sentido de responsabilidad, pericia y conocimiento técnico, entrega personal y generosidad; y sobre todo este espíritu de servicio, de servicio a los demás y de compromiso con el país y con el bienestar de la sociedad.
Esa, al final de cuentas debe de ser la misión del administrador público, ayudar y servir a la gente.
Por ello también me da mucho gusto reunirme hoy con esta comunidad del Instituto Nacional de Administración Pública y hacer entrega de los Premios Nacionales 2005 y 2006.
Expreso, desde luego, mi más sincera felicitación a los ganadores que hoy reconocemos, al doctor José Alejandro Vargas y al doctor Juan Poom Medina, que son los primeros lugares 2005 y 2006.
Sin duda sus investigaciones sobre el desarrollo local en el contexto de la globalización y sobre la innovación en la gestión municipal, son contribuciones importantes al conocimiento y a la práctica de la administración y las políticas públicas.
También felicito al doctor Alejandro Carrillo Castro por su desempeño al frente del instituto, así como al presidente electo, al licenciado José Rafael Castelazo.
Desde su fundación, como ya se dijo aquí en 1955, el INAP ha hecho grandes aportaciones para mejorar el desempeño de las instituciones gubernamentales y grandes aportaciones también a la formación y actualización de los servidores públicos.

Por eso me da mucho gusto señalar que mi Gobierno seguirá apoyando y apoyará aún más al Instituto para que pueda cumplir con su trabajo de formación de servidores públicos, y hago votos por su profesionalización, su renovación constante en las nuevas generaciones que se forman en la Administración Pública y, desde luego, que aumente el aporte al conocimiento de la Administración en el país.
Soy un pleno convencido de que el diálogo permanente entre el Gobierno y la academia, nos servirá para generar ideas y propuestas que atiendan los problemas de la gente.
Por eso buscamos ampliar y fortalecer espacios de interlocución con instituciones de enseñanza y de investigación, como lo es el INAP.
México requiere una administración pública que tenga como eje las necesidades y las preocupaciones de los ciudadanos, más que de los administradores.
Esto es particularmente cierto en un contexto en que las sociedades exigen a sus gobiernos mejores mecanismos de rendición de cuentas.
Por ello, a nivel Federal, estamos impulsando un Gobierno más austero, eficiente y transparente a través de diversas acciones.
En primer lugar, publicamos hace un año un Decreto de Austeridad que nos permitió ahorrar, en este 2007, 25 mil 500 millones de pesos que se han destinado a inversión en salud, educación y servicios básicos.
En segundo lugar hemos promovido la descentralización, el federalismo y el desarrollo municipal.
La Reforma Hacendaria por los que menos tienen trajo cambios importantes para fortalecer la rendición de cuentas, al permitir a la Auditoría Superior efectuar revisiones en el desempeño de programas federales que se aplican regionalmente.
Aumentar los recursos a estados y municipios, en algunos casos con magnitudes históricas.
También la Reforma mejorará los incentivos para las fórmulas de transferencia, porque ahora los tres órdenes de Gobierno tendremos la obligación de evaluar los programas, por lo menos los que utilicen recursos federales a través de instancias técnicas independientes.

Los estados que tengan un mayor y mejor desempeño serán los que obtengan mayores recursos.
Finalmente se hará más eficiente la información y la transparencia en las haciendas públicas de los tres órdenes de Gobierno.
Se establecen criterios básicos para la información contable, tanto de la Federación como de los estados y los municipios.
En tercer lugar trabajamos para consolidar una democracia en la que los ciudadanos tengan el poder de verificar y de evaluar el desempeño del Gobierno.
Estamos adecuando los mecanismos de evaluación y vigilancia a fin de garantizar el cumplimiento de nuestras metas.
Tenemos un compromiso con la transparencia y el acceso a la información de los ciudadanos, el Congreso ha reformado la Constitución para hacer extensible este derecho de los ciudadanos sobre las administraciones públicas locales y también mejoramos el ejercicio del gasto mediante la introducción de principios presupuestales basados en resultados y un sistema permanente de evaluación del desempeño en toda la Administración Pública.
En suma, con estas y otras acciones tomadas en el Primer Año del Gobierno, damos pasos en la consolidación de una administración pública más eficiente y más transparente.
En ese camino es muy importante el trabajo de instituciones como el INAP en la formación de servidores y en la difusión de una nueva cultura administrativa en el sector público.
Amigas y amigos:
En este 2007, los mexicanos hicimos patente que trabajando hombro con hombro por encima de nuestras diferencias regionales o partidistas, la transformación del país es posible.
Con la aprobación de reformas como la Hacendaria, la del Sistema de Pensiones de los Trabajadores del Estado, los cambios al régimen de Petróleos Mexicanos, las reformas en materia electoral, las reformas en materia de procuración de justicia que están a punto de aprobarse y otras, demostramos que sí es posible romper inercias, que sí es posible construir acuerdos, que sí es posible hacer que México avance.
México vive una nueva realidad política, una realidad caracterizada por la pluralidad en todos los ámbitos. El reto que enfrenta la enseñanza y la práctica de la Administración Pública es asumir la pluralidad que ha traído la democracia y traducirla en instituciones sólidas que respondan eficazmente a las necesidades de la sociedad.
El reto de la Administración Pública es poder canalizar las genuinas vocaciones de servicio en la implementación técnica y eficaz de soluciones para la gente.
El reto de la Administración Pública sigue siendo hacer que los recursos escasos se transformen en el máximo de bienes públicos, una buena administración se relaciona estrechamente también con la competitividad del país, con la solidez de las instituciones y con la inserción exitosa de México en un mundo que nos compite ferozmente.
Yo por eso los convoco a todos ustedes a que sigamos trabajando juntos y lo hagamos para consolidar una administración pública que sea más sensible a las demandas ciudadanas y que amplíe cada día más su compromiso con la eficiencia y con la transparencia.
Sólo así construiremos ese México con visión de futuro, ese México fuerte y seguro de sí mismo, ese México ganador que anhelamos y que merecen los mexicanos que vienen.
Muchas gracias y enhorabuena a los ganadores.
Última modificación:
Jueves, 20 de Diciembre de 2007 a las 21:56 por José Antonio Monterrosas Figueiras.