Inicio | Sala de Prensa del Gobierno Federal | El Presidente Calderón en el marco de la Reunión de Embajadores y Cónsules de México en el Extranjero
Ciudad de México, Palacio Nacional.

Señoras y señores embajadores y cónsules de México.
Señoras y señores secretarios.
Señoras y señores funcionarios, servidores públicos de la Cancillería mexicana.
Amigos todos:
En primer lugar muchas felicidades a todos y me alegra mucho el poder reunirnos el día de hoy, y desde luego, expresarles a ustedes, a todos, mis mejores deseos para el año que ha iniciado.

Esta Reunión Anual de Embajadores y de Cónsules es un foro fundamental que permite reflexionar acerca del momento de México, sobre las oportunidades y los desafíos que nuestro país enfrenta en el contexto mundial.
Como ustedes saben la política pública en general, la política exterior que impulsa mi Gobierno tiene como eje, como principio, la búsqueda del Desarrollo Humano Sustentable.
Esto exige trabajar con esmero en todos los planos y desde luego en el internacional para mejorar de manera continua los niveles de vida de los mexicanos, tanto de quienes ahora vivimos en territorio nacional, como de los migrantes y desde luego no sólo de nuestra generación, sino mejorar las condiciones de vida de la nuestra sin demeritar las posibilidades de las generaciones futuras.
Por ello, un tema estratégico para el trabajo de nuestras embajadas y consulados es el promover a México como un destino seguro y sólido para invertir.
Necesitamos inversiones para abrir la puerta del empleo a los mexicanos, para superar la pobreza y para impulsar el desarrollo.
Yo exhorto a todos ustedes, a nuestros representantes en el exterior, a continuar con el esfuerzo de dar a conocer las ventajas comparativas de nuestro país, su posición geográfica, su estabilidad política y económica, su vida institucional, su solidez financiera, su bono demográfico.
Sin duda una ventaja adicional, para este año, será la inversión por más de 50 mil millones de dólares que habremos de impulsar tan sólo en el rubro de infraestructura.
En especial, les pido que transmitan la voluntad decidida, el compromiso firme del pueblo y el Gobierno mexicano de reformar sus leyes, instituciones y políticas públicas con el propósito de dar pasos firmes y decididos hacia el progreso.
La voluntad firme y decidida de pueblo y Gobierno para transformar a México en un país mejor.
Yo reitero la convicción de que necesitamos más mundo en México y más México en el mundo.
Más mundo en México porque requerimos más inversión para generar empleos, mayor acceso tecnológico, mayor conocimiento.
Y más México en el mundo para que nuestros productos, nuestra cultura lleguen a más mercados y sean conocidas por más habitantes del planeta.
Tenemos que asumir el papel que nos corresponde en la arena internacional.
En ese tenor, la candidatura de México a un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el bienio 2009-2010, busca contribuir a la conformación de un orden mundial más justo y democrático que permita dar respuesta a las amenazas globales bajo un marco de cooperación internacional para la paz, la seguridad y el desarrollo.
Este objetivo concreto de nuestra política exterior, busca darle a nuestro país el peso que merece en las decisiones globales.
México es un actor fundamental para contribuir a dar respuesta a los principales retos de la humanidad.
Mantendremos nuestra enérgica condena al terrorismo, expresión de barbarie y crueldad que niega valores universales.
Impulsaremos la cooperación para enfrentar al crimen organizado, seguiremos con nuestra política activa de protección a los derechos humanos y la vigencia de los principios democráticos.
En particular, México también asume un compromiso claro a nivel internacional con el cuidado y la preservación del medio ambiente.
El Grupo de los 5, que hoy coordina México y que compartimos con Brasil, China, India y Sudáfrica, constituye una plataforma que debemos aprovechar para influir en la agenda internacional y aportar soluciones en temas de gran trascendencia.
Entre ellos destacan, el calentamiento global que es uno de los desafíos más importantes a nivel mundial y causa fundamental de devastaciones naturales, como las que lamentablemente afectaron a nuestro país en los últimos meses.
México seguirá avanzando en la Estrategia Nacional de Cambio Climático y ejerciendo una política internacional responsable y propositiva en el tema, que busque que la responsabilidad común, pero diferenciada entre naciones desarrolladas y en desarrollo, encuentre instrumentos y vías concretas de aplicación.
Nuestro país debe también asumir el papel que le corresponde en la construcción de un mejor entendimiento global y regional, particularmente en América Latina.

Por sentido de identidad, por raíces comunes de historia y de cultura, nuestro desarrollo está vinculado a la integración de América Latina y el Caribe.
Debemos sumar esfuerzos con nuestros socios estratégicos como Argentina, Brasil o Chile, así como con todos los países de la región para impulsar la integración mediante el diálogo político, la promoción económica y la cooperación para el desarrollo; en particular, debemos vincular nuestras acciones de desarrollo nacional con proyectos que promuevan el bienestar en nuestra región y con nuestros vecinos de Centroamérica a través de programas de desarrollo regional como el Plan Puebla-Panamá o el Mecanismo Tuxtla.
En lo que toca a América del Norte, la competitividad de la región frente a otros bloques económicos sólo podrá elevarse mediante la creciente integración de las economías de México, Estados Unidos y Canadá.
El Tratado de Libre Comercio, negociado hace ya casi 15 años con los naturales convenientes e inconvenientes propios de un acuerdo de esta naturaleza en el nivel agregado ha sido benéfico para el país.
Los países de la región compran hoy a agricultores mexicanos casi cinco veces más que en 1994, la mayor parte de la inversión, del empleo formal e incluso los salarios mejor pagados desde 1994 han estado en los sectores vinculados a este tratado; somos el segundo proveedor de productos agropecuarios a Estados Unidos y el tercero de Canadá.
Sin duda, el mayor potencial de desarrollo de la región descansa en el aprovechamiento integral de la naturaleza complementaria de las economías que la integramos.
La aportación de México a la competitividad regional mediante mano de obra calificada y eficiente, una integración logística y de infraestructura y la estructuración de cadenas productivas debe ser difundida ampliamente por nuestros embajadores y cónsules en Estados Unidos y Canadá.
De la misma forma debemos insistir en la enorme aportación que hacen los trabajadores migrantes mexicanos a la economía de Estados Unidos.
Según el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, como ya comentaba en alguna Reunión con Embajadores y Cónsules de Norteamérica es, precisamente, la mano de obra mexicana la que más contribuye al crecimiento de la productividad laboral en los Estados Unidos, destaca su contribución en sectores como la construcción, los servicios alimentarios o el cuidado de la salud.
También está demostrado que los migrantes mexicanos sí se asimilan a la cultura americana y respetan sus leyes, se demuestra también que son más emprendedores, por ejemplo la Fundación Kauffman señala que el índice de actividad empresarial es 40 por ciento superior entre los trabajadores migrantes que entre la población nativa de Estados Unidos.
Tal como lo señala Carlos Fuentes: el inmigrante es protagonista del Siglo XXI, puente entre la aldea global y la aldea local.
Esta es una importante vía para contrarrestar el ambiente antiinmigrante y antimexicano que contamina nuestras relaciones en la región.
También es necesario hacer énfasis, en que lo que este Gobierno promueve, es inversión y no emigración.
América del Norte y en especial la economía de los Estados Unidos ganará en competitividad para enfrentar a eficientes productores de Europa y Asia Pacífico, si y sólo si las inversiones intensivas en mano de obra se canalizan en México y si encontramos medios de complementar una economía intensiva en capital como la americana, con una mano de obra productiva como es la mexicana.
Concientes de que las condiciones que enfrentan nuestras comunidades son diversas en distintas partes del mundo, hoy reitero la instrucción a que redoblen esfuerzos para proteger a nuestros compatriotas donde quiera que se encuentren.

Todo mexicano con independencia del lugar en donde esté debe tener la certeza de que sus embajadas y consulados están pendientes de proteger sus derechos, seguiremos rechazando enérgicamente la construcción de un muro en nuestra frontera con Estados Unidos e insistiremos en la necesidad de una reforma migratoria integral como la mejor solución para ambos países.
Yo quiero reconocer la solidaridad de los diversos pueblos que se han manifestado en contra de la construcción del muro como lo han hecho los países centroamericanos o el caso reciente de Chile.
Les pido hacer patente este reconocimiento a todos los gobiernos que así se manifiesten.
Nuestra política exterior trasciende el acuerdo comercial con Norteamérica y pugna por abrir nuevos mercados a los productos mexicanos en todos los continentes, así como por fortalecer la cooperación y el entendimiento con otras naciones.
El débil desempeño previsto para este año de la economía de Estados Unidos presenta un panorama complejo para nuestra economía, pero es, al mismo tiempo, una oportunidad para diversificar nuestro sector externo y reducir nuestra vulnerabilidad respecto de nuestro país vecino.
Europa, por ejemplo, nos ofrece oportunidades de interlocución política y cooperación que debemos ampliar con base en el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.
México es y debe seguir siendo el principal interlocutor de los países de la Unión Europea con América Latina, al mismo tiempo fenómenos como la apreciación del euro con respecto al peso mexicano nos abre oportunidades de exportación, inversión y promoción del turismo en y con Europa que los embajadores y cónsules en la región deben aprovechar al máximo.
Por otra parte, estamos fortaleciendo los vínculos con oriente, fundamentalmente con China, Japón, Corea e India. Las tendencias de la economía mundial apuntan a que esta región asiática se ubicará como la zona de crecimiento económico más dinámica para las próximas décadas.
Por eso debemos intensificar el diálogo con esta región y ampliar los intercambios en la Cuenca Asia-Pacífico.
Durante el año pasado mejoramos nuestra presencia y fortalecimos los intercambios con APEC.
Ahora, en el 2008, es necesario seguir el esfuerzo de acercamiento político, comercial y de cooperación con esa región.
En suma, México debe tener una participación activa en el mundo, buscando que las mismas condiciones de bienestar que queremos para nosotros sean alcanzadas también por otros pueblos.
Señoras y señores embajadores y cónsules:
El año pasado los mexicanos fuimos capaces de romper con la inercia que por más de una década nos impidió alcanzar acuerdos fundamentales que mejoraran nuestra capacidad para competir con el resto del mundo.
El Congreso de la Unión aprobó reformas que fortalecen las finanzas públicas, mejoran nuestra competitividad, posibilitan la creación de empleos y elevan la calidad de la vida institucional del país.
La aprobación de estas reformas demostró que México está claramente en movimiento, seguiremos adelante hasta hacer de nuestro país no sólo una mejor opción para la inversión productiva y la exportación, el desarrollo tecnológico o el turismo, sino un mejor país para vivir con dignidad por parte de los mexicanos.
En ese objetivo su trabajo es imprescindible para promover a México como una plataforma logística de primer orden, con más de 50 cruces fronterizos con Estados Unidos, vinculando los principales corredores de transporte en América del Norte.
Con puertos de primera categoría, tanto en los litorales del Pacífico, como del Atlántico, y rutas abiertas para alcanzar los mercados latinoamericanos, además de contar con tratados comerciales que permiten un acceso privilegiado a más de mil millones de consumidores en todo el mundo.
La labor de promoción que ustedes realicen en materia de inversión, comercio y turismo, es un eslabón fundamental de la tarea nacional.
Yo les pido que identifiquen empresas que puedan establecerse en México y se conviertan en polos de encadenamiento productivo a las que puedan incorporarse productores nacionales.
Yo los invito a que con base en las ventajas que nos otorgan los Acuerdos de Asociación Estratégica con la Unión Europea, con Israel, con América Latina y con Japón, intensifiquen la labor para abrir oportunidades de exportación y lograr que nuestros empresarios aprovechen mucho mejor las cuotas de acceso preferencial que hemos negociado.
Para hacer más eficiente la promoción de inversión y comercio el año pasado creamos PROMÉXICO y pido a ustedes que coordinen sus esfuerzos con este organismo.
He instruido a la Secretaria de Relaciones Exteriores para que un elemento crucial de la evaluación de su desempeño lo constituya el trabajo de promoción a las exportaciones mexicanas y la inversión hacia México proveniente de los países en donde ustedes están acreditados.
En el Servicio Exterior se han determinado metas específicas para cada delegación atendiendo las características de cada área geográfica del mundo.
Corresponde ahora a ustedes involucrarse más en esta labor y establecer programas de trabajo en sus respectivas adscripciones que puedan ser evaluados y perfeccionados cada año.
Yo le pido a la Secretaría de Relaciones Exteriores que me informe de manera periódica sobre el desempeño de cada representación en estas tareas.
Ustedes son actores fundamentales para consolidar un México próspero, un México que sea respetado y admirado por su capacidad de salir adelante y triunfar en la economía global.
Amigas y amigos diplomáticos:
Sigan poniendo muy en alto el nombre de México, esa es su principal tarea, por lo demás les deseo un Feliz Año, pleno de éxitos y les pido que hagan extensivo este mensaje del Presidente de la República al personal adscrito a sus embajadas y consulados.
Muchas gracias y muy buen provecho.
Última modificación:
Lunes, 11 de Febrero de 2008 a las 11:41 por Monserrat Barrera Tapia.