Inicio | Sala de Prensa del Gobierno Federal | El Presidente Calderón en la recepción de la comunidad mexicana
Chicago, Illinois.

Qué tal amigas y amigos de La Villita, de Chicago, mexicanos, hermanos queridos.
Me da muchísimo gusto estar aquí en esta tarde y aunque es una tarde pues muy fría, al menos para nosotros que no estamos acostumbrados al friíto que hace afuera, se ve luego, luego que donde hay gente nuestra, donde hay mexicanos, se siente el calor de la gente.
Me siento en casa porque sé que estoy con todos ustedes.
Para mí es un gran honor estar hoy aquí con ustedes, es un gran honor porque a ustedes les ha tocado sufrir mucho, porque a ustedes les ha tocado enfrentar una gran adversidad.
Sé que a ustedes les ha tocado jugarse la vida para darle oportunidades a sus hijos, a sus familias. Sé que en cada uno de ustedes hay una historia de heroísmo y también una historia de dolor.
Una historia de heroísmo porque no es fácil dejar un día la tierra, la casa, la Patria y cruzar la frontera arriesgándolo todo. Una historia de heroísmo porque cada año mueren más de 400 mexicanos tratando de cruzar la frontera, quizá más que en cualquier otra parte del mundo.
Y es una historia también de tristeza porque sé que atrás de cada una y cada uno de ustedes, atrás de los millones, de cada uno de los millones de mexicanos que viven en Estados Unidos, hay una madre a la que ya no volvieron a ver, hay hijos que están lejos, hay hermanos que no han podido volver a saludar personalmente.
Sé que atrás de cada una y de cada uno de ustedes hay un pueblo pequeño o una ciudad grande que se ha ido quedando sin lo mejor de su gente.
Cuando a mí me dicen que el Gobierno de México lo que quiere es multiplicar la migración, atacando y criticando la defensa que hacemos de los migrantes, digo que se equivocan.
Porque yo sé que México en cada migrante pierde a su gente más valiente, a su gente más fuerte, a su gente más audaz, porque sé que en cada migrante hay una familia que se desune.
Vengo aquí, a Chicago, a Illinois, porque sé que mi deber como Presidente, especialmente en los momentos tan difíciles que están pasando ustedes de incomprensión, de hostigamiento, de discriminación franca en algunos casos, el deber mío es hacerme eco de la voz de todas las mexicanas y de todos los mexicanos, de la voz de todo México diciéndoles aquí estamos con ustedes.
Estamos decididos verdaderamente a que México esté presente con ustedes apoyándolos, ayudándolos, comprendiéndolos.
Sé también, amigas y amigos, que mi deber como Presidente es trabajar y trabajar muy, muy duro para que la migración no sea en el futuro la única opción de la gente.
Que la migración sea una decisión más de las que puede uno tomar o no, pero que no sea la única alternativa de vida.
Cuando me preguntan cuál es, precisamente, la causa de este fenómeno, a mí me parece que no podemos engañarnos. La economía de Estados Unidos y la economía de México son economías absolutamente complementarias; una es intensiva en capital, como es ésta, otra es intensiva en mano de obra como es la mexicana y siempre he dicho que el trabajo y el capital necesariamente se complementan, que son como el zapato izquierdo y el zapato derecho, uno se tiene que poner los dos al mismo tiempo para poder caminar.
Y que así como la mano de obra ha buscado el capital, la inversión aquí en Estados Unidos, nosotros estamos buscando atraer inversión y capital a México, para generar allá en México empleos y empleos bien pagados para los mexicanos y que no se sigan separando nuestras familias y nuestras comunidades.
Vengo aquí, además, emocionado porque sé que esta escuela es símbolo de coraje, de fuerza, de carácter, de gallardía; que esta escuela se formó a partir de un movimiento valiente de mujeres y de hombres que un día en huelga de hambre de 19 días exigieron y lograron que se destinaran fondos y que comenzara a recaudarse fuerte para que esta escuela fuera posible.
Tengo el privilegio de haber saludado hace un momento allá en la esquina a quienes hicieron posible que esta escuela fuera una realidad y desde aquí los saludo con muchísimo cariño.
Ahora que tenemos la oportunidad de encontrarnos quiero comentarles las acciones que mi Gobierno está emprendiendo y quiere emprender para estar con ustedes.
Primero, hemos trabajado y hemos estado hablando y relacionándonos con diversos actores en el panorama político en México y en los Estados Unidos, sobre todo con quienes tienen influencias en el debate de este tema migratorio y les hemos expresado con firmeza la postura del Gobierno de México que puedo resumir en cinco puntos.
Primero. Queremos que se reconozca la extraordinaria contribución económica, social y cultural de los migrantes mexicanos a los Estados Unidos.
Segundo. Queremos que ese reconocimiento se refleje en una mayor certidumbre, en una mayor estabilidad, en una mayor tranquilidad para que nuestros paisanos puedan hacer aquello que vinieron a hacer, trabajar en paz, ser productivos, sacar adelante a su familia y se quiera reconocer o no, con su trabajo también sacar adelante a esta Nación.
Hace un rato que veníamos en el tráfico, a vuelta de rueda por esta gran vía, no sé como se llama, y esta fue la razón por la cual nos retrasamos y les pido una disculpa, algo que me sorprendió gratamente en el camino fue ver a nuestra gente ahí, manejando los camiones, manejando los trailers, eran muchos, muchos mexicanos que sonaban el claxon, que sacaban la mano, que saludaban, que gritaban, no los escuchaba yo, pero se veía que gritaban claramente una voz que todos entendemos y llevamos muy dentro en el corazón dondequiera que estemos, la voz de viva México, y se oía fuertemente a pesar de la distancia.
Tercero. Que para el Gobierno mexicano es importante, por supuesto, el tema de tener una frontera segura. Cuando piensan que nosotros estamos controvirtiendo este punto, pues también se equivocan, sí, sí, por supuesto que quiero una frontera segura, por supuesto que quiero una frontera segura para nuestra gente, para nuestros hijos y también para los americanos o cualquier persona que viva en ambos lados de la frontera.
El Gobierno de México está comprometido y trabaja por tener una frontera segura con Estados Unidos, pero no nos equivoquemos, no es la gente, es el crimen organizado y no los migrantes mexicanos los que son un problema de seguridad nacional para los Estados Unidos.
Pienso que ambas naciones debemos reconocer lo que es una realidad, el mundo se está globalizando, las economías se están construyendo a escala mundial y las naciones que están prosperando, las regiones que están prosperando, como Asia, como Europa, son naciones que reconocen esa realidad y son capaces de integrarse en economías de escala más grandes y en territorios más grandes.
Lo que debemos hacer americanos y mexicanos es reconocer que si queremos prosperidad, que si queremos progresar debemos hacerlo unidos. No es cerrando nuestra frontera, no es cancelando nuestros intercambios como vamos a prosperar, o prosperamos juntos incorporando e integrándonos o no habrá prosperidad ni para México ni para Estados Unidos tampoco.
Nosotros queremos construir puentes porque sabemos que los puentes más que los muros son los que unen a las personas. Y sé también, comprendo la preocupación de muchos ciudadanos americanos, pero yo les puedo compartir, amigos, lo que alguna vez le comenté al Presidente Bush en su visita a México el año pasado.
Le aseguro Presidente, le dije, que puede hacer más para reducir la migración, para reducir la migración puede más un kilómetro de carretera en Zacatecas o en Michoacán que 20 kilómetros de barda en Texas o en Arizona.
Que lo que necesitamos es entre todos generar las condiciones de empleo, de empleo digno, de empleo bien remunerado que necesita nuestra gente.
Quiero decirles, amigos, que estamos trabajando duro en ello, que sabemos que tenemos poco tiempo porque México ha esperado mucho y no puede esperar más, por eso estamos trabajando fuerte para generar condiciones de certidumbre, condiciones de estabilidad y de seguridad en México, condiciones que permitan hacer crecer nuestra economía y estamos trabajando en varios frentes.
Estamos trabajando en la aplicación de la ley, la seguridad y el Estado de Derecho en México, estamos trabajando en hacer una economía competitiva y generadora de empleo, estamos trabajando por igualar oportunidades para nuestra gente, estamos trabajando para proteger el medio ambiente porque queremos un México que dure para siempre y que alcance a nuestros hijos.
Estamos trabajando en mejorar las condiciones políticas y las institucionales del país.
En lo primero, en lo de la seguridad, al llegar al Gobierno percibí lo que ustedes saben porque se los cuentan sus familias, porque lo ven en las noticias, que algunas zonas del país estaban bajo el control del crimen organizado prácticamente, que la seguridad de nuestras familias estaba completamente en riesgo y en juego, que el crimen estaba marcando la ley y no era la ley del Estado la que imperaba en algunas zonas y por eso, desde el primer día de mi Gobierno, empleamos toda la fuerza del Estado para librar una batalla frontal contra el crimen organizado y rescatar a nuestro México de las garras de los criminales.
Cuando digo toda la fuerza del Estado (inaudible), Ejército, de la Marina, de la Policía Federal, de los cuerpos locales, porque sé que está en juego la seguridad de nuestros hijos, porque queremos que nuestros niños estén alejados de las drogas que, insistentemente, quieren meterles en las escuelas y en los barrios, porque estamos decididos a ganar esta batalla y lo vamos a hacer con el apoyo de todos los mexicanos.
Estamos también trabajando para que México sea una economía competitiva. Ustedes amigas y amigos, han demostrado a ustedes mismos, al mundo, a los Estados Unidos, lo que se puede hacer, ustedes que tienen una vida productiva, que han entregado lo mejor de sí mismos para salir adelante, son una prueba viviente de que las mexicanas y los mexicanos nada tenemos que envidiar en términos de capacidad y de talento a nadie en el mundo.
Que cuando nos proponemos podemos ser los mejores y las mexicanas y los mexicanos estamos decididos a que en un mundo que compite ferozmente, México también compita y no sólo compita, sino también gane en ese mundo que nos compite.
Podemos y lo vamos a hacer.
Estamos transformando nuestra economía, hemos hecho reformas importantes que han podido resolver, por ejemplo, el problema de pensiones que corría el riesgo de estallar en el Gobierno o las finanzas públicas incapaces de darle sustento a sistemas que eran, precisamente, insostenibles.
Hemos modificado también nuestro régimen fiscal, estamos a punto de lograr una reforma en el Congreso para cambiar nuestro régimen judicial para que haya más transparencia en los procesos, menos corrupción en los jueces, para que haya un sistema verdaderamente adversarial y no acusatorio, y a la vez el Estado tenga más capacidad de hacer frente al crimen.
El Congreso aprobó una reforma en materia electoral que nos permitirá contar con leyes electorales y autoridades electas con el voto de todos los partidos políticos, con lo cual se da una nueva fuerza institucional a la vida del país.
Estamos trabajando duro, eso es lo que quiero hacer, decirles paisanos, estamos trabajando en infraestructura, estamos trabajando en lo que necesita México, en carreteras, en puertos, en aeropuertos.
Durante los últimos 10 años en nuestro México se invirtió en promedio más o menos dos por ciento del Producto Interno Bruto por año, nosotros con la Reforma Fiscal, con el Fondo Nacional de Infraestructura, estamos invirtiendo ahora cinco y medio por ciento del Producto Interno Bruto por año, 50 mil millones de dólares cada año se invertirán en México en infraestructura.
Esto significa puentes, significa los caminos que ustedes saben que le faltan a las comunidades de donde un día salieron.
Eso significa carreteras que puedan conectar a México, que puedan generar trabajo para nuestra gente, oportunidades de negocio y crecimiento de nuestra economía.

Amigas y amigos:
Queremos estar cerca de las mexicanas y los mexicanos en Chicago y en cualquier parte del mundo y de Estados Unidos. Y tenemos la idea de seguir trabajando con ustedes en cinco ámbitos principales.
Primero. Dedicaremos todos los recursos a nuestro alcance para poder mejorar los servicios que presta el Gobierno. Yo sé que los servicios consulares han dejado siempre mucho que desear y ahora más que las autoridades americanas están pidiendo documento para cualquier cosa.
Por esa razón, amigas y amigos, he decretado en el Presupuesto que todos los ingresos que se reciban por pasaporte u otros documentos en los consulados de Estados Unidos, ese dinero se quede en los consulados para prestar mejor servicio.
Segundo. A partir de esta misma semana, en varios consulados mexicanos en Estados Unidos, pero especialmente en el consulado de Chicago, van a empezar a funcionar los consulados móviles con nuevo personal contratado, con nuevos vehículos, con nuevo equipo, para que vayan a las distintas 80 ciudades de la región a prestar servicio consular.
Vamos a seguir trabajando con ustedes a través de los programas que ha puesto en práctica el Gobierno de mi predecesor Vicente Fox, como el Tres por Uno, algunos gobiernos locales, como el Gobierno de Zacatecas, cuya Gobernadora está aquí con nosotros, Amalia García, el Gobernador de Guanajuato también, el Gobernador de Colima, Silverio Cavazos, el de Guanajuato Juan Manuel Oliva.
Vamos a seguir trabajando con esos programas y otros más. Hoy, por ejemplo, firmamos dos convenios, uno con el Estado de Illinois y otro con la Ciudad de Chicago, un convenio para hacer un intercambio de maestros, vamos a traer maestros mexicanos aquí, para que enseñen nuestra cultura, nuestras tradiciones y de aquí vamos a mandar maestros a México, si quieren algunos de ustedes que nos echen la mano para enseñarle inglés a nuestras comunidades, a nuestros niños que necesitan ese instrumento.
Y, segundo, hicimos un convenio para que el entrenamiento y la capacitación que toman muchos trabajadores mexicanos pueda ser certificado por la autoridad consular aquí, el Consulado de México, para que se certifiquen las habilidades y capacidades de entrenamiento de trabajadores mexicanos y esos certificados sean reconocidos por la industria, en este caso por la industria de restaurantes, hotelería y servicios en el Estado de Illinois. Ese fue un acuerdo que firmamos esta mañana, aquí, en esta ciudad.
Tercero. Vamos a seguir trabajando para generar un ambiente distinto en el tema migratorio; debe quedar claro que los mexicanos, que México no es el enemigo y los mexicanos no somos ninguna amenaza para esta gran Nación.
Que queremos impulsar y hacer que se reconozca la enorme aportación que los mexicanos hacen a la economía de Estados Unidos. Estudios recientes han demostrado, sobre todo uno hecho por el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, han demostrado que los trabajadores migratorios, especialmente los mexicanos, no es cierto que desplacen a trabajadores nativos de Estados Unidos, que al contrario, al complementar el trabajo que ellos realizan aumentan también el ingreso de los trabajadores americanos. Cuánto, se calcula en 30 mil millones de dólares por año, es lo que aporta la fuerza laboral migratoria al ingreso de los trabajadores de Estados Unidos.
También se ha demostrado que en el balance se dice que el migrante le cuesta al contribuyente americano, esto no es así, este estudio que no es del Gobierno de México, es del propio Gobierno del Estados Unidos y del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, señala que en el balance es mucho más lo que el migrante paga de impuestos al trabajar y al vivir en este país, que lo que recibe finalmente de servicios, y que es tanto que incluso está sosteniendo una buena parte de las pensiones de retiro de miles de trabajadores de Estados Unidos.
Tenemos que hacer un esfuerzo enorme por cambiar la imagen que se tiene del inmigrante, de México y de los mexicanos, y eso implica, precisamente, poner claro énfasis en la idea de que nosotros estamos para construir, estamos para jalar como dice nuestra gente, estamos para armonizar con esta gran nación nuestros esfuerzos, porque precisamente la prosperidad de Estados Unidos está directamente vinculada al trabajo migratorio y especialmente de los mexicanos.
Desde hace mucho tiempo este fenómeno natural de dos economías vecinas y cercanas se ha dado entre nuestras naciones, pero fue especialmente, eso hay que recordarlo, fue especialmente durante la Segunda Guerra Mundial cuando a invitación, incluso, del propio Gobierno norteamericano, fueron miles y miles de trabajadores de México a Estados Unidos a prestar su fuerza de trabajo.
Y mientras los jóvenes norteamericanos peleaban, hay que decirlo, valientemente en el frente de batalla por la libertad, eran los trabajadores mexicanos los que sostuvieron con vigor el campo, la industria y los servicios de esta gran nación, y desde entonces el trabajo del mexicano ha sido una fuerza determinante en la prosperidad, en el crecimiento y en la grandeza de los Estados Unidos.
Quiero comentarles, amigos, yo soy un Presidente que no estoy dispuesto, no me voy a resignar a seguir viendo cómo perdemos a lo mejor de nuestra gente.
Estoy decidido a transformar a México, porque yo sé que sí es posible transformar a México de un país que ha estado asolado por la delincuencia, la criminalidad, la corrupción en un México donde la ley se haga valer pareja para todos y donde nuestras familias puedan salir a jugar, a estudiar, a trabajar, a vivir en paz y en dignidad.
Que sí es posible transformar México en una economía en atraso y en subdesarrollo en una economía potente, fuerte, que crezca y genere empleos.
Se dice, por algunos analistas como Goldman Sachs, que México puede ser para el año 2050 la quinta economía más grande del mundo.
Yo les digo paisanos que vamos a transformar a nuestra economía, que estamos tomando las decisiones correctas, que incluso estamos enfrentando costos políticos de corto plazo, pero que estamos decididos a hacer de México la quinta economía más grande del mundo que genere empleo y que genere crecimiento para nuestros hijos.
Sí es posible transformar a México de un país con las enormes diferencias, la pobreza que ustedes conocen y saben que existe, en un país que pueda proveer igualdad de oportunidades para todos.
Por eso estamos invirtiendo más de 20 mil millones de dólares por año en educación y salud, por eso estamos trabajando fuerte para que la gente que no tiene un médico, una medicina, pueda verdaderamente tener acceso a ella.
Para la gente que no está en el Seguro Social, para la gente que no está en el ISSSTE, el gobierno anterior empezó a crear el Seguro Popular.
Yo recibí el Seguro Popular con 14 millones de beneficiarios al inicio de mi Gobierno.
Hemos aumentado el presupuesto de la Secretaría de Salud, 60 por ciento el presupuesto para salud; ahora son ya 23 millones de beneficiarios y para el año 2010 serán 37 millones, con lo que lograremos que en México en el 2011 haya cobertura universal de salud, seguro médico para todos los mexicanos.
Incluso comenzamos un programa en el cual yo me comprometí durante la campaña electoral a que ninguna niña, ningún niño que naciera en nuestro gran país, careciera de un seguro médico elemental y desde el primer día de Gobierno lanzamos el Seguro Médico para una Nueva Generación.
Este seguro lo que hace es que cualquier niña o cualquier niño por el solo hecho de nacer en México ya cuenta con un seguro médico eficaz de por vida para él o ella y para toda su familia.
Sí es posible amigos, transformar a México, ustedes vienen de regiones donde han visto cómo hemos perdido bosques, selvas. Cada año perdemos más o menos 300 mil hectáreas de suelo forestal.
Nosotros estamos decididos y empeñados a recuperar nuestro México porque este México es nuestro patrimonio y debe durar para siempre. Queremos que cuando sus hijos algún día regresen, porque trabajamos por ello, algún día México tenga las condiciones necesarias para que la gente pueda regresar y vivir con dignidad, donde algún día nuestros hijos, nuestros nietos, estén en México, puedan ver lo que nosotros recibimos de nuestros abuelos, los recursos naturales, los bosques y las selvas. Estamos trabajando fuerte en el medio ambiente.
Las Naciones Unidas lanzó un programa para plantar mil millones de árboles en todo el mundo el año pasado, mil millones, bueno, tan solo en México el año pasado nosotros plantamos más de 250 millones de árboles, más de la cuarta parte de la meta mundial.
Estamos trabajando porque es posible transformar a nuestro país; con el esfuerzo de reforestación que hicimos, estamos reforestando el doble del tamaño de las hectáreas que perdemos cada año por incendios o por deforestación.
Amigas y amigos de Illinois, mexicanas, mexicanos:
Quiero decir que esta mañana estuve con líderes de diversas organizaciones y comunidades y he tomado nota puntual de las preocupaciones, las necesidades, de las quejas que tienen ustedes aquí.
Tengan la plena seguridad de que desde el Gobierno de México vamos a estar cerca de ustedes, vamos a trabajar y trabajar duro, hombro con hombro, codo con codo con ustedes para revertir este proceso de hostigamiento, desprestigio, discriminación franca en algunos casos que se da en la opinión pública en los Estados Unidos contra los migrantes y contra los mexicanos.
Y vamos a trabajar fuerte para construir el ambiente que nos permita tener acuerdos que provoquen y generen un marco legal que nos permita tener algo que a todos conviene, una migración legal, ordenada y segura, que es precisamente lo que puede hacer engrandecer esta economía y darle paso a un fenómeno que tiene un peso natural entre Estados Unidos y México.
Que vamos a seguir trabajando para que México sea ese país grande, fuerte, que genere los empleos, que hagan que nuestra gente no tenga nunca más que salir a fuerza para buscar un mejor futuro.
Y déjenme finalmente decirles que quienes estamos todavía en México, quienes estamos ahí trabajando duro, los extrañamos a todos ustedes, porque todos, por lo menos en mi tierra, en Michoacán, todos tenemos un pariente, un primo, un cuñado que está en los Estados Unidos.
Que nuestras familias rezan y rezan fuerte todos los días por ustedes, por seres queridos que están presentes siempre, pero que muchas veces no se han podido reencontrar por razones que todos conocemos.
Que los extrañamos fuerte, que trabajamos para que un día nuestra gran Nación alcance niveles de desarrollo tales que podamos reencontrarnos.
Sí es posible transformar a México, amigas y amigos, sí es posible que nuestro México cambie y estamos trabajando duro, gracias a ustedes, al apoyo que mandan a su gente, al apoyo de los programas que están permitiendo poner proyectos productivos y obras públicas.
Ese es nuestro empeño, esa es nuestra labor, sepan que el hecho de estar aquí es para decirles que por muy duras que sean las circunstancias que se enfrentan ahora, nosotros estamos con ustedes, estamos firmemente con ustedes.
Y que se sepa que donde quiera que haya una mexicana o un mexicano en los Estados Unidos, ahí estará presente el Gobierno de México para apoyarlo.
Muchísimas gracias y que Dios los bendiga.
Última modificación:
Sábado, 16 de Febrero de 2008 a las 15:01 por Monserrat Barrera Tapia.