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Mensaje a los medios de comunicación del maestro Alonso Lujambio Irazábal, Secretario de Educación Pública
Lunes, 6 de Abril de 2009 | Discurso

Residencia Oficial


 


Licenciado Felipe Calderón Hinojosa, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.


Señoras y señores:


Es para mí un gran honor el haber sido designado por usted, señor Presidente, como Secretario de Educación Pública. Gracias por su confianza.


Señoras y señores:


Hace algunos minutos le presenté al Presidente mi renuncia como Comisionado del Instituto Federal de Acceso a la Información, con copia para mis ahora ex colegas, comisionadas y comisionados del IFAI.


Fue un gran honor presidir esa institución, tan preciada y tan valorada por los mexicanos, y tan necesaria para la democracia mexicana.


A las y los servidores públicos del IFAI les agradezco su inspiración y su empeño. Queda en mí, como mejor herencia, el coraje con el que el IFAI se pone día a día al servicio de México.


Al asumir esta nueva responsabilidad manifiesto mi lealtad personal e institucional a usted, señor Presidente; pero sobre todo, llego a esta noble institución reconociendo la altísima responsabilidad de una función pública que juega un papel fundamental en la definición de lo que los mexicanos queremos ser en el futuro.


México llega al Siglo XXI como Nación independiente en el concierto de las naciones del mundo. La coyuntura histórica de México, la coyuntura de México en el mundo nos exige como mexicanos tener claro qué debemos cambiar como condición necesaria para seguir conduciendo al país, a nuestra Nación mexicana, en la compleja trama de la historia contemporánea.


La Nación mexicana no puede detenerse, no va a detenerse. Hoy la historia nos exige, como mexicanos, valorar la existencia de nuestro gran sistema educativo, construido por todos, desde Vasconcelos, durante muchos años.


Pero también debemos exigirle a nuestro sistema educativo, porque el momento histórico nos lo demanda a todos, que construya, en su sello distintivo y definitivo, la calidad de su acción educadora; exigirle más a lo valioso que tenemos. Eso es lo que debemos hacer.


El Presidente Felipe Calderón ha abanderado esa demanda nacional, en el impulso de la Alianza por la Calidad de la Educación. La implementación de esta política no puede, no debe, bajo ninguna circunstancia, detenerse.


Yo asumo esta responsabilidad como mandato del Presidente para hacer política.


Yo soy de los que creen que hacer política es cosa digna. Vengo a hacer política para atender cabalmente su instrucción de dar continuidad, profundidad, viabilidad a todo lo valioso y necesario que busca la Alianza por la Calidad de la Educación; a que se estimule la calidad docente, a que funcione el Sistema de Formación Continua y Superación Profesional de nuestros maestros.


A que el desempeño de los profesores sea el eje para su promoción o para su contratación, a que sigan implementándose los concursos de nuevas plazas, a que nuestras niñas y nuestros niños acudan a ambientes escolares dignos, rehabilitándoles su infraestructura, su mobiliario.


A fortalecer el Programa de Desayunos Escolares con el Programa Oportunidades, para que los más necesitados lleguen al espacio educativo con posibilidades de integrarse cabalmente a la acción educativa.


La Alianza impulsa una escuela segura, a donde los padres manden a sus hijos para una vida mejor.


Atendiendo sus indicaciones, señor Presidente, vengo con entusiasmo a darle continuidad a la nueva política de medir y evaluar sistemáticamente el aprovechamiento escolar con parámetros internacionales, para detectar en dónde debemos actuar con más definición y ahínco.


Vengo a potenciar la política de escuelas de tiempo completo, convencido de que la hospitalidad de la casa de los estudiantes puede cambiar sus vidas y la vida de sus familias.


Vengo a profundizar la política de transparencia en la Secretaría de Educación Pública, para que esté a la vista de todos lo que logramos y lo que nos hace falta por hacer.


Vengo a todo esto, señor Presidente, porque esa es la política que usted ha impulsado y esa es la política en la que creo; es esa la política educativa que demanda México. Lo haré con muchos mexicanos de distintas regiones del país y de distinto signo político, porque yo entiendo la política que impulsa la calidad de la educación como política de Estado, que conduce su presente y crea su futuro.


México está en nuestras manos, en las manos de los mexicanos que queremos futuro y claridad de futuro.


La implementación de la Alianza por la Calidad de la Educación no puede detenerse, porque es una demanda nacional. No podemos, como mexicanos, aplazar, quién sabe para cuándo, el tener algo que necesitamos tan urgentemente.


El más grave problema social del país es la pobreza y la marginación en que viven muchos de los nuestros. No vamos a poder luchar contra esa desigualdad entre nosotros los mexicanos, si no nos damos los mexicanos, todos juntos, un sistema educativo más exigido, más eficiente, más digno para todos, más generoso con todos.


Nuestro sistema educativo tiene que ser la casa más amable de los mexicanos.


Hoy quiero reiterar, ante todos ustedes, mi firme compromiso con una educación laica y gratuita, que se conduzca siempre bajo los preceptos que establecen nuestra Constitución y nuestras leyes.


Señor Presidente:


Con su venia, quiero dirigir un mensaje a los maestros de México.


He sido maestro universitario durante los últimos 25 años, prácticamente sin interrupciones.


Quiero decirles a mis colegas, las maestras y los maestros, que estoy cierto, después de muchos años como docente, de que ser maestro es una vocación; una vocación que nos honra personalmente y que nos honra socialmente.


Yo debo mucho a mis buenos maestros, mucho.


Acaso algunos de nosotros les pagamos a nuestros maestros por todo lo que nos dieron, convirtiéndonos en uno de ellos.


La docencia es una expresión, quizá una de las más altas de la generosidad humana.


Yo estoy cierto de que todas las maestras mexicanas, todos los maestros seguirán siendo generosos con sus estudiantes, con sus familias y con México.


Señor Presidente:


En la Secretaría de Educación Pública hago mío su compromiso de, con la educación, y lo cito: promover la igualdad de oportunidades para todos los mexicanos, pero especialmente para quienes enfrentan mayores carencias y para quienes han estado excluidos económica y socialmente del proceso de desarrollo.


Asumo el cargo con la clara conciencia de que recibo la estafeta de una funcionaria ejemplar, de mi amiga Josefina Vázquez Mota. Sus cualidades profesionales y humanas, su actitud innovadora y su capacidad de negociación, son y serán siempre para mí motivo de inspiración y orgullo.


Don José Vasconcelos decía: que sólo a través de la educación, los mexicanos lograremos el dominio de nuestro entorno físico y socioeconómico, y aspirar al derecho, a la seguridad y al bienestar.


En el cumplimiento de esa magna tarea, entregaré lo mejor de mi experiencia, conocimientos y pasión por el servicio público.


Muchas gracias.


 

Última modificación:
Lunes, 6 de Abril de 2009 a las 09:46 por Laura Bringas.


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